En el evento realizado en el centro de tecnología educativa de la Universidad de Colima campus Tecomán; luego de las exposiciones y el intercambio de experiencias sobre el tema, el investigador de CORBANA procedente de Costa Rica, Jorge Sandoval presentó las conclusiones del panel.
Sostuvo que se debe de aprender de lo que no se debe de hacer, ya que es mejor prevenir que lamentar, puesto que la prevención siempre será más barata que la contención.
Subrayó que la combinación de la investigación aplicada y la fundamental para la toma de decisiones, es fundamental.
Antes de concluir resaltó la colaboración institucional a nivel nacional e internacional.
El primer expositor fue Miguel Ángel Dita de la empresa brasileña de investigación agropecuaria (EMBRAPA) procedente de Brasil, quien habló de la situación global de la marchitez por Fusarium de las Musáceas; así como los avances en diagnóstico y manejo de la raza 4 tropical.
En su ponencia, expuso los mitos, realidades, así como la situación actual de los países; explicó la epidemiología y los factores de predisposición, es decir, los ambientes favorables para la reproducción de la enfermedad.
Respecto al manejo y el control de enfermedades de plantas expuso que lo primero que se debe de hacer es la exclusión, contención de focos, las variedades resistentes, así como ubicar los sistemas semillas, combinado con elementos como la salud del suelo.
Posteriormente, a través de exposiciones de 10 minutos, ponentes de Cuba, Brasil, México, Costa Rica y Francia, intercambiaron sus experiencias de acuerdo a las investigaciones realizadas en sus países para hacer frente a la enfermedad.
En su oportunidad, Gilberto Manzo Sánchez procedente de la Universidad de Colima, explicó la situación actual y los resultados de investigación para el manejo de la marchitez por Fusarium.
Manifestó que han podido recolectar muestras a nivel nacional, cuya diversidad genética también la han explorado, concluyendo que hay 98 cepas de Fusarium.
El investigador de la máxima casa de estudios, comentó que la diversidad genética es poca, aunque aclaró que es necesario enriquecer el cepario para dar mayor certeza de la diversidad genética.
También, presentó los genotipos cultivados en México, así como los síntomas internos por marchitez por Fusarium por lo que agregó que es importante tener manejo integrando varias alternativas y manejando variedades.
Finalmente expresó que entre las aportaciones que desde la Entidad se hacen a México sobre el comportamiento del Fusarium, se encuentra el desarrollo de mutantes resistentes al Clorato de Potasio; el uso de aceites esenciales, los agentes de control biológico; análisis de la diversidad genética y cepario con 172 cepas; entre otros.
Explicó que se hizo análisis filogenético y desarrollo de cebadores específicos, así como enlistó los clones de bananos más cultivados en Cuba, por lo que concluyó que tienen gran superficie de clones en los que la enfermedad puede tener impacto, por lo que se realiza un análisis para la creación de semillas.
En su intervención, Luis Antonio Teixeira tocó el tema del manejo del suelo y agua y su papel en la supresión-contención de enfermedades en banano, en donde explicó que lo que se está haciendo en su país, es crear ambientes contrarestantes por intermedio del manejo de factores de la salud del suelo.
Para concluir con las ponencias, Charles Staver de la Bioversity International de Francia, presentó un modelo para proyectar pérdidas causadas por plagas y enfermedades cuarentenarias ausentes; mientras que el expositor de Costa Rica Mauricio Guzmán, habló de las investigaciones epidemiológicas como soporte al plan de acción para la prevención de la entrada de la raza 4 tropical Fusarium a su país, en donde explicó la ecología de la enfermedad y el rol de los animales de la transmisión.

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